FUE LA PRIMERA VEZ QUE LA GENTE DE BOCA LE DIO LA ESPALDA

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URTUBEY: "Cuando viene River o Boca, la Provincia no pierde plata, pero cuando tenemos que invertir dinero prefiero que sea destinado a las instituciones locales para que puedan crecer. Nuestro desafío es seguir apoyando al futbol local”.

Entonces la pregunta es: ¿Señor Gobernador, Juan Manuel Urtubey cómo los salteños sabemos si la Provincia perdió o no dinero con la llegada de River Plate y Boca Juniors? Gobernador díganos Usted cómo podemos acceder a esa información si sus funcionarios ni siquieran dan a conocer los números de los contratos firmados con los clubes grandes, lo que se gasta en concepto de traslados, comidas, hoteles y demás servicios, además lo que es más preocupante es que jamás se conocen los montos de las recaudaciones ni se informa ni se detallan la cantidad de entradas vendidas.
Y esto es tan necesario conocerlo porque lo que se está arriesgando no es el dinero del Gobernador ni de sus funcionarios de turno, lo que se arriesga en cada oportunidad es el dinero de los salteños. Y a este hecho no lo puede subestimar nadie. Mucho menos usted como gobernador que como bien lo afirmó y reconoció en reiteradas oportunidades al gobierno solo le queda el monto de las recaudaciones. O sea que si el gobierno invierte, por dar un ejemplo, cinco millones de pesos en traer a River, Boca y San Lorenzo, es el propio salteño el que después con su aporte, al comprar un boleto logra juntar o no ese dinero.

El primer fracaso
Por Lic. Martín Rementería
En este análisis nos trataremos de centrar únicamente en la faceta económica que tiene un evento de esta envergadura como es la llegada de River Plate, San Lorenzo o Boca Juniors, tres de los principales equipos de fútbol del país, para participar de simples partidos amistosos. A simple vista uno que estuvo en el Padre Ernesto Martearena se da cuenta de que en esta oportunidad se podría caratular tranquilamente que Boca en Salta no colmó las expectativas y se lo podría tildar como un fracaso.
 
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Reiteramos siempre hablando desde el punto de vista económico, no caben dudas que fue un fracaso. Y sin temor a equivocarme puedo sostener que esta es la primera vez que le sale mal la apuesta a nuestro estado.

Este fracaso obviamente tiene su explicación intrínseca. Boca aceptó venir a Salta sabiendo que no podría traer a sus mejores jugadores y el gobierno lo quiso traer sabiendo que esto podía ocurrir también. Aquello que se dice que en los contratos se fijan que deben venir un cierto cupo de figuras, aquí en el partido de Gimnasia vs. Boca quedó totalmente desvirtuado. Boca, señores, hizo lo que quiso esta vez y estaba permitido.
En realidad, hay que decir que tanto River, Boca y San Lorenzo se manejan como empresas privadas y para estar en Salta cobran un derecho, un canon en dinero, el cual se documenta a través de contratos. ¿Alguien sabe cuánto le pagó el gobierno de Salta a River, Boca y San Lorenzo? La respuesta es sí. Solo lo saben los dirigentes de los tres clubes, el gobernador y sus funcionarios. ¿Alguien más tiene acceso a esa información? A mi me intersaría saber y calculo que a muchos salteños también, fundamentalmente a muchos que poco y nada les interesa el fútbol.
Retomando porque sostengo que fue un fracaso, debo apoyarme en la experiencia de haber visto a nuestro estadio en muchas oportunidades anteriores con con más público que esta vez. No hay que irse muy lejos para comprobar esto. Es más, casi todos recordarán la última vez que vino Boca a Salta que fue para jugar con nuestro combinado. Aquella noche Juan Román Riquelme hizo de las suyas en el verde campo de juego y Carlos Bianchi fue otro de los más ovacionados. Boca vino con todas sus figuras y la gente respondió como era de esperarse. Unos días antes al partido se colgaron los cartelitos de "no hay más entradas".  En aquella oportunidad todos dijimos fue un éxito la llegada de Boca a pesar de que jamás se conocieron los números del megaevento (ingresos y egresos).
Para esta ocasión, cuando se formuló que Boca estaría el 3 de febrero jugando frente al ganador del Triangular de Verano, seguramente pasó por la mente del fanático hincha el volver a ver a Juan Román Riquelme o  a Agustín Orión, Pablo Ledesma, Daniel "Cata" Díaz, Fernando Gago, Juan Manuel Martinez, Burdisso, Luciano Acosta, Juan Sánchez Miño, Emmanuel Gigliotti y Carlos Bianchi por nombrar a los más reconocidos.
De a poco, muchos hinchas de Boca, al tomar conocimiento de que estos jugadores iban a estar en Mendoza jugando el superclásico con River y que no venían a Salta y que en su lugar iban a venir suplentes y juveniles para completar, fue cambiando su forma de ver el espectáculo. El precio de las entradas dejaron de parecerles normal y para la mayoría los precios estaban sobrevaluados. Siendo generosos se podría decir que 6500 hinchas de Boca decidieron acompañar a pesar de todo, siendo la vez que menos gente "xeneise" hubo en Salta. Por suerte la gente de Gimnasia y Tiro hizo suya la fiesta y al menos salvó en parte el espectáculo.
De todos modos, estas son estimaciones a priori que uno hace y que solo podrían ser corroboradas si se toman en cuenta todos los registros de partidos anteriores y se contemplan todos los gastos operativos de cada partido. Por cierto, nuestra prueba son los claros evidentes que existían en las preferenciales, populares y plateas que así lo indicaron. Por eso, esta vez queda la duda de si se lograron cancelar los costos organizativos o si el gobierno tuvo que poner de su bolsillo.

Para ir terminando, hay que señalar que en esta oportunidad, estos últimos encuentros le han dejado a las claras una gran enseñanza a nuestros gobernantes. La gente de Salta no es tonta, ni come vidrios, es más bien un público que ante un evento importante y serio, siemre acompaña. Y esta vez hay que decirlo: no fue serio, por más que le guste o no a los organizadores. Por esta misma razón es que se explica porque River Plate no pudo llenar el estadio de Salta y mucho menos un Boca juvenil.

Y por último, solo resta que el gobierno de Salta aplique y lleve a la práctica uno de los ejes de campaña que tuvo en su primera parte el discurso del gobernador, cuando solía hablar permanentemente de la transparencia. Los salteños no podemos permitir que Urtubey o sus funcionaros, desde el simple discurso, sostengan que fue todo un éxito la realización de un evento de gran magnitud. Por ahí esto es lo que más molesta últimamente al salteño, que no pueda saber a ciencia cierta, cuánto se recauda por cada partido, o test match, cuánto sale una noche de alojamiento en un hotel Sheraton o Alejandro I para una delegación de treinta personas, cuánto sale un viaje de avión para trasladar de ida y vuelta a los protagonistas, cuánto se gasta en la organización de un espectáculo de primer nivel, cuánto es el cachet que se fija para cada club. En fin pasó River - San Lorenzo, pasó Boca vs Gimnasia, aunque para nosotros debería ser Gimnasia vs. Boca, y sin embargo nadie sabe nada al respecto.

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La tribuna de Gimnasia y Tiro
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